Cien activistas voluntarios de la iniciativa ‘Gora Herria. Basque people’ se han reunido este mediodía en la playa de la Kontxa para denunciar la trágica situación que padecen las personas refugiadas y migrantes y para exigir otro tipo de políticas migratorias. Han clavado sobre la arena unas 2.000 cruces, para mostrar el total de personas fallecidas el año pasado en el Mediterráneo. Asimismo, han llamado a participar en la manifestación que se celebrará el próximo 3 de febrero en Donostia.

En palabras de la portavoz Maider Lazkano, “es una vergüenza la actitud que mantienen la Unión Europea y los estados ante este drama. Están vulnerando los derechos humanos”. Ha subrayado la falsedad del Gobierno del PSOE, entre otras, por denegar al ‘Aita Mari’ el permiso a salir a la mar. Además, se ha referido a la actitud cerril del Gobierno de Macron por las expulsiones en caliente. “También consideramos inaceptable la dejadez del Gobierno Vasco”, ha denunciado.

“Ante esta situación, en Euskal Herria la gente se ha organizado para poder garantizar una acogida digna a las personas refugiadas. Aplaudimos a todos los voluntarios y voluntarias así como a los ayuntamientos que están trabajando a diario en este sentido. Ayudar al que lo necesita es un principio irrenunciable. A las instituciones vascas les decimos que la ultraderecha no se combate cediendo ante sus discursos y prácticas, sino combatiendolas.; apoyando estas dinámicas populares y haciendose cargo cada uno de lo que le corresponde. No vale mirar hacia otro lado”.

La acción de La Kontxa ha venido al día siguiente de la manifestación convocada por la Red de Apoyo de Irun bajo el lema ‘Euskal Herria, #HarreraHerria’. Lazkano ha hecho un llamamiento para secundar la manifestación convocada por agentes donostiarras para el próximo sábado, 3 de febrero. La marcha arrancará a las 12:00 desde el Bulevar bajo el lema ‘Todas las personas, todos los derechos’.

Compromisos incumplidos

A través de esta acción, la dinámica Gora Herria! ha puesto de manifiesto la trágica situación que padecen miles de personas migrantes y refugiadas. El año pasado 2.000 personas perdieron la vida en el Mediterráneo y fueron mil las peticiones de asilo realizadas en Euskal Herria. Pese a ello, los gobiernos han continuado incumpliendo los compromisos adquiridos. El Gobierno español sólo acogió al 11% comprometido, mientras el francés sólo al 22%. Los gobiernos ni siquiera hacen su trabajo y, además, impiden el trabajo del voluntariado.

Ante la llegada de refugiados la iniciativa Gora Herria! plantea tres medidas: la primera se trata de ayudar a quien lo necesita; la segunda es combatir la xenofobia, enfrentando las mentiras de la derecha; y la tercera es combatir las razones que están en la base de la migración forzada.

En Euskal Herria carecemos de competencias para decidir qué política de acogida queremos desarrollar como pueblo. Necesitamos soberanía para poder desarrollar una política de acogida mejor y más adecuada, para decidir cómo afrontar este desafío que se le plantea a nuestro pueblo.

Para poder mejorar nuestros servicios, utilizamos cookies propias y de terceros, siendo ellas persitentes, que nos permiten obtener estadísticas de los usuarios. Si continua navegando consideremos que acepta su utilización.