Estas últimas semanas ha quedado retratada la política de excepción que se aplica a los presos y presas políticas vascas. Varios presos han sido trasladados a las cárceles de Burgos, Santander, Valladolid, Herrera y Asturias, es decir, a 600, 400 ó 300 kilómetros de casa.

Este sábado la dinámica de la izquierda abertzale Kalera Kalera ha convocado una marcha a la cárcel Zaballa, con un mensaje bien claro: los y las presas políticas vascas deben estar en cárceles de Euskal Herria. Precisamente, el único preso político que se encuentra a día de hoy en Zaballa es Txus Martín, que se encuentra gravemente enfermo. Txus ha sido operado esta semana a causa de una cardiopatía, dolencia que se le suma a una enfermedad psiquiátrica. Txus no tiene que estar en Zaballa; Txus tiene que estar en casa. Ya es hora de poner en vías de solución la cuestión de los presos y presas; ya es hora de poner fin al sufrimiento y excepcionalidad a la que son condenados los presos y sus familiares.

Los presos vascos tienen que estar en Euskal Herria y los presos enfermos en casa. Ése es el camino de la solución.

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