El pasado 30 de Marzo se celebraron elecciones locales en el estado Turco; el BDP, el Partido de la Paz y la Democracia, obtuvo unos resultados espectaculares, pasando a gobernar 9 alcaldías principales (y otra más a través de una lista independiente encabezada por Ahmet Türk) y alrededor de 100 agrupaciones locales menores.

Estos resultados reflejan el crecimiento del BDP y del movimiento Kurdo en general, a pesar del boicot de los medios de comunicación y de la represión y encarcelamiento de sus activistas. Estos resultados muestran claramente la voluntad del pueblo Kurdo de apoyar el proceso de paz y ver sus derechos reconocidos.

Y es que estas elecciones han tenido lugar en un momento delicado para el proceso de paz; el movimiento Kurdo lleva meses denunciando la falta de compromiso de la autoridades Turcas. La propia situación de inestabilidad, unida a la deriva cada vez más autoritaria del Gobierno Erdogan, han sido obstáculos añadidos.

A pesar de esta actitud, de la represión desatada en Estambul, del bloqueo de Twitter y de los escándalos en los que se ha visto envuelto; parece que el AKP ha sido capaz de obtener el apoyo de la mayoría de ciudadanos en unas elecciones locales presentadas como un refrendo del gobierno.
El análisis de Ylia U. Topper (agencia EFE) puede dar algunas claves sobre esta cuestión: http://msur.es/2014/04/01/topper-hombre-turquia/

Sean cuales sean las razones, esta victoria lleva a Turquía a una polarización cada vez mayor, una división interna (remarcada por Selahattin Demirtaş, co-presidente del BDP, http://en.firatajans.com/news/news/vote-in-local-elections-reveals-a-polarised-turkey.htm ) que junto a la actitud del Primer Ministro Erdogan no nos permiten pensar en una solución dialogada y razonable al conflicto que enfrenta al pueblo Kurdo con el estado Turco a corto plazo.

La cerrazón de los Gobiernos (no solo del Turco) y su negativa a escuchar la voz de los pueblos, no son desde luego la mejor solución para resolver los conflictos que existen en sus territorios. La estrategia de "esperar a que los problemas desaparezcan" no suele ser efectiva en ningún ámbito y menos en lo referente a los derechos colectivos.

Si la frustración generada por dicha actitud se organiza y expresa con claridad, el resultado de esa cerrazón tiende a ser una mayor exigencia de derechos. En la situación actual, con gran parte de las estructuras administrativas del Kurdistan Norte en manos del BDP y con el respaldo mayoritario a la demanda de una autonomía democrática , las autoridades turcas deberían reconsiderar su posición.

Por desgracia, no parece que vaya a ser así, ejemplo de ello la actitud del Gobierno con Abullah Öcalan, al que mantiene prácticamente aislado en la isla-prisión de Imrali, sigue siendo la misma, a pesar de la condena del TEDH por el trato que recibió durante años. La mejora de las condiciones de Öcalan y, sobre todo, el respeto de los acuerdos alcanzados con él, permitirían el avance de la situación hacia el respeto de los derechos del pueblo Kurdo.

La solidaridad entre nuestros pueblos es una constante, la celebración de Newroz organizada en Bilbo este 21 de marzo por Bilbo Zaharreko Jai Batzordea, Goizalde Kultur elkartea y Komite Internazionalistak o la presencia de delegaciones de la Izquierda Abertzale en el Kurdistan en años anteriores son pequeñas muestras de ello. No dejemos que esa solidaridad, la verdadera ternura de los pueblos, desaparezca.

Nota: Ernai ha publicado un video explicando la historia y situación del Kurdistan muy recomendable:

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